En setiembre se prometen buenos festivales y una propuesta en particular que se está gestando, es el primer recital a beneficio de Un Techo Por Mi País en Uruguay. Será el próximo 12 de setiembre en el Complejo Plaza, bajo el nombre de “Un Toque Por mi País” y con una grilla de bandas locales; Once Tiros, Hereford, Cursi y Caballo Loco (banda relativamente nueva que incluye a Kairo Herrera en vocales).
Las entradas van a estar a cien pesos, irán por Abitab desde el primero de setiembre y lo recaudado será destinado íntegramente a UTPMP para la construcción de viviendas como vienen haciendo desde hace varios años en nuestro país.
El evento llama, por su lado social, por la calidad de las bandas que participan y porque ya se ha hecho con éxito en otros países que integran la red de Un Techo, con distintos nombres y enfocados a las cultura de cada país. Habrá que ir viendo que informaciones surgen en los próximos días. Mientras, el que quiera darle una mano o ver qué hace esta gran organización, puede visitar su web oficial y ponerse en contacto con ellos.
Autor: Leandro Falcón La banda de skate-rock que en algún momento fue el arquetipo del culto está creciendo a pasos agigantados. El próximo domingo 6 de septiembre estarán tocando por primera vez en el Luna Park, en una fecha que originalmente estaba programada para hacer un mes y que tuvo que ser cambiada por la imbatible gripe porcina, que hace menos de 30 días tenía parado al país y que ahora nadie recuerda. Nos encontramos con Federico Piskorz (guitarra, sintetizadores) y con Luciano Facio (bajo) para charlar sobre el concierto que se viene, sus próximos planes y las bandas jóvenes.
Se viene el Luna Park el 6 de septiembre ¿Hay nervios?
Luciano Facio: Un poco. Como tuvimos que posponer la fecha se fue acumulando algo de ansiedad, pero esperemos que el tiempo pase rápido.
Federico Piskorz: Igual por otro lado estamos un poco más relajados por que tuvimos más tiempo para ensayar y preparar el show.
¿Qué va a diferenciar a éste show, histórico para la banda, de los demás?
F: Vamos a hacer una puesta más grande, con una producción más compleja. Tenemos planeado un espectáculo audio visual más interesante, utilizando más espacio, tecnología, luces y demás.
L: Además como tocamos solos, vamos a hacer un recital más largo que los que venimos haciendo. Generalmente es un problema para nosotros armar una lista de temas y dejar ciertas canciones de lado, pero con el Luna vamos a poder darnos el gusto de elegir temas de cada disco para tocar y hacer un gran repaso por la obra de la banda.
Generalmente Massacre toca con otras bandas, ¿Por qué al Luna lo encararon solos?
L: Cuando tocás con otras bandas todo lo que es la disposición del escenario, el sonido, los micrófonos y demás cosas internas lo va cambiando cada banda. Como preparamos un laburo tan complejo y específico preferimos que quede todo en orden al momento de tocar. Es nuestro primer Luna y queremos que quede bien, capaz cuando estemos un poco más cancheros hagamos algo con otras bandas.
F: Además el Luna Park es un lugar particularmente difícil de hacer sonar bien. Es un lugar diseñado para ver partidos de basquet y peleas de boxeo, no tiene una buena acústica de concierto. Por eso queremos tener la tranquilidad de probar sonido un buen rato y dejar todo listo para tocar, sin que nada se nos mueva.
¿Están trabajando en el nuevo disco?
L: Estuvimos todo este tiempo bastante concentrados en el Luna. Del nuevo disco apenas tenemos las bases, está todo muy verde
F: Igual pensamos que para el año que viene ya va a estar cocinado.
¿Tienen pensado algún concepto o algún tema especial?
F: Cada disco nuestro empieza con una búsqueda de redefinirnos, manteniendo algo del disco anterior. Ahora estamos en esa búsqueda y no sabemos bien con qué nos vamos a encontrar.
L: En verdad eso va cambiando a medida que avanza la producción misma del disco. La primera impresión siempre es distinta a lo que queda al final. A mí personalmente me pasó eso con “12 nuevas patologias” (2003). Pensaba que iba a ser demasiado progresivo y setentoso, algo difícil de escuchar. Pero cuando fuimos armando los temas para el disco todo eso se desvaneció. Con “El Mamut” (2007) pensé que había cosas raras y enroscadas con los ritmos y los riffs complicados, que después cuando tomaron forma de canción cambiaron el rumbo.
Algo que llama la atención es la irregularidad en la combinación de las partes de las canciones de Massacre ¿Cómo encaran el proceso creativo para llegar a la canción del disco?
F: Generalmente se parte de una base de 1 o 2 partes. Las estructuras nacen a partir de la interacción entre las partes. Como que el tema mismo nos cuenta la estructura que tiene que tener. Se va como equilibrando en sí mismo.
L: Tenemos canciones tan irregulares que a veces nos tenemos que poner de acuerdo para saber cuál es el estribillo.
En algún momento Massacre fue el ejemplo clave de la banda under de culto ¿Cómo ven al circuito under o joven hoy en día?
F: Creo que hubo una explosión de una nueva generación de bandas que interpretan muy bien lo que vino pasando en estos últimos años. Hay algo nuevo y fresco dando vueltas que es bastante ágil e interesante.
L: Si, además hay otro desarrollo de la actitud del rockero. Hay chicos que encaran el escenario realmente convencidos de lo que están haciendo. Eso un poco te incita como público, por más que la música no esté tan buena. Yo personalmente prefiero eso, que halla una actitud firme; y si los temas están buenos, mejor.
¿Hay algunas bandas en particular que les llamen la atención?
L: A mi me gustan unas bandas amigas que se llaman Proyecto Esencial y Drogadictos.
F: Yo estoy trabajando con Espectra, que está buenísima. Es la banda de los chicos que fueron nuestros asistentes en algún momento. El año pasado fui a ver Spiritualized y la banda soporte la rompió. Era una banda post rock argentina muy buena. Después hay un montón de bandas que vemos en los recitales… hay unas que tocaron con nosotros en La Plata en mayo de este año que eran geniales… pero no me acuerdo cómo se llamaban.
Jann S. Wenner, fundador de Rolling Stone, y su visión acerca del fin de los Fab Four.
Los Beatles estuvieron profundamente arraigados en la conciencia, la propuesta, y la historia de Rolling Stone desde sus comienzos. Nuestra primera tapa en noviembre de 1967 fue John Lennon. Para ese momento, como el editor invitado Mikal Gilmore recuerda en este numero, los Beatles ya estaban empezando a deshacerse. Fue en ese contexto del colapso final de la banda que me encontré con John Lennon en 1970, para la serie de entrevistas que se transformarían en Lennon Recuerda, su relato definitivo de los Beatles (cómo vivían y hacían su música, qué les produjo y por qué se separaron) "Nos hartamos de ser sesionistas de Paul", me dijo John, rastreando el fin de la banda a la muerte del manager Brian Epstein en 1967. "Nos separamos ahí. Esa fue la desintegración"
Unos meses antes que nos juntáramos, John y Yoko Ono hicieron una visita sorpresa a San Francisco; nos habíamos estado carteando acerca de la posible entrevista, y vinieron, creo yo, a chequearme. Pronto me encontré haciendo de anfitrión de su fin de semana. Pasaron por nuestra oficina, dejando un staff de RS absolutamente pasmado a su paso. Un día, nos tomamos la tarde libre para ir a ver Let It Be, la película que registraba el último concierto en vivo de los Beatles. Jane Wenner y yo nos sentamos junto a John y Yoko en medio de la oscuridad, con el cine casi vacío, a ver cómo la banda se deshacía frente a nuestros ojos. Estaba todo ahí: las peleas, las discusiones que casi se iban a las piñas, los silencios helados. Y en medio de todo eso, la música, el gran y eterno arte que estos cuatro hombres habían hecho juntos. John nunca había visto la película, y cuando terminó estábamos los cuatro parados en la vereda del teatro, abrazados y llorando. Se había terminado. Los Beatles ya no existían.
Cuarenta años después, es difícil transmitir cuán sísmico había sido ese momento para el mundo. Desde el momento de su llegada a Nueva York, los Beatles habían sido la historia de nuestras propias vidas. Todos veían algo de sí mismos en John, Paul, George, y Ringo - en sus vidas, y también en sus extraordinarias canciones - y todos nos sentíamos conectados personalmente con ellos, con lo alegre y audaces que eran, con la manera en que se habían transformado a sí mismos de adolescentes pulidos y protegidos a aventureros mundanos y arriesgados. Hoy no hay nadie al que pueda compararse con lo que significaban para nosotros en ese entonces; desde entonces, el mundo nunca volvió a estar tan íntimamente involucrado con ningún músico popular o banda.
Mientras cerrábamos este número, como seguimos diciendo los de la gráfica, un estudio recién divulgado revelaba a qué nivel los Beatles siguen definiendo nuestro mundo. Según el Pew Research Center, el amor compartido por la banda contribuyó a achicar la brecha generacional en Estados Unidos, reduciendo significativamente los desacuerdos entre adolescentes y sus padres. Todos los grupos etarios relevados, desde los 16 a los 64, escucha rock & roll más que cualquier otro género musical - y los Beatles rankean en los primeros cuatro puestos de todos los grupos etarios.
"Hoy por hoy hay un amplio consenso entre distintas generaciones con respecto a un ámbito de la cultura norteamericana que en los '60 había sido un campo de batalla: la música", concluye el estudio. "¿Podrá ser que la razón por la que padres y adolescentes hoy ya no pelean tanto como lo hacían hace una generación sea que cuando las cosas llegan al límite, siempre pueden relajarse juntos escuchando un tema de los Beatles?"
Ese amor compartido por la música sigue formando parte de la esencia de Rolling Stone. Al igual que los Beatles, nosotros también empezamos con rebeldía adolescente, atraídos por algo que a nuestros padres no les gustaba ni podían entender, y ahora estamos orgullosos de que el rock & roll se haya vuelto algo que une a un país, a una cultura y a aquellos eternamente jóvenes. Es un homenaje a lo mejor de la música, a todo lo que sentimos esa tarde en San Francisco sentados en la oscuridad mirando Let It Be - la risa, el amor, la compasión, y a través de todo eso, la búsqueda de un mundo mejor.
Por Jann S. Wenner (Nota extraída del sitio www.rollingstone.com.ar)
El cantante reflexiona sobre los hits propios y ajenos, su rol de conductor televisivo y los covers.
"Me había bajado de un buque y me subí a un bote con remos. Entonces tuve que empezar a remar y remar, hasta llegar a tierra firme". El Bahiano utiliza la metáfora náutica para definir sus primeros pasos post-Pericos, recordando aquel verano de 2004. Tras el divorcio musical, se tomó un año sabático y en 2005 editó BH(+), su debut como solista, con el apoyo de Afo Verde y Universal. "Las letras del disco era más frías, había un descarte emocional, tenía que sacarme la mierda de adentro, todo lo que me hacía sentir mal, y la mejor forma de plasmarlo era haciendo canciones, ¡Mejor que pagarle a una terapista!", se ríe el cantante. El cover del "Don´t Look Back" de The Temptations ("No mires atrás", también interpretada en los 80 por Peter Tosh y Mick Jagger), que cantaba a dúo con Vicentico, era el mejor slogan para ese momento personal.
¿Estás más reconciliado con el pasado ahora? Estoy más que encantado con lo que pudimos lograr con Los Pericos. Pero una cosa es lo artístico, y otra, lo personal. Somos personas y no todos, necesariamente, pensamos de la misma manera. Los grupos humanos tienden a disgregarse, es parte de su esencia. Sentía que las cosas ya no eran como antes, nunca fui un pibe que me crié en la misma cuadra con ellos, ni que iba al mismo colegio. Yo vengo de otro pozo.
Después de cambiarse a Sony / BMG ("Afo pagó el pase", bromea), Bahiano volvió a la carga con Nómade. "Le puse ese título y todavía no tenía nada escrito", confiesa. "Siempre me gustaron los nombres cortitos, como Big Yuyo, Pampas Reggae o Mystic Love", enumera. El disco va a presentarlo el 5 de septiembre en La Trastienda, después de varios años alejado de los escenarios porteños: "Podría haber hecho una fecha grande el año pasado, cuando recién apareció el disco, pero sólo había salido 'Tarde gris'. No me gustaba la idea de convocar un show con un sólo corte, prefería hacerlo cuando el disco ya estuviera más escuchado. Después vino 'Mi manera de amarte', más melancólica, y al final apareció 'Fuego', que detonó bastante más. Los tres temas los escuché en todos lados, no me puedo quejar".
¿Te llegás a pudrir de tus propios hits? ¡Obvio! Me pudro cuando los escucho terminados. Los escuchás en el estudio, los escuchás en la radio y después ya no querés saber más nada (risas). Pero te pone contento cuando ves que esas canciones después son consistentes en un show, que te mantienen a la gente arriba.
¿Por qué elegiste "Hombre al Agua" (Soda Stereo) para cerrar el disco? Esa canción no iba a ir en el álbum, porque no quería un disco tan largo, yo quería uno de 10 canciones. Al final entró porque a mucha gente le gustó esa versión, que en realidad iba a ir a un tributo a Soda que se estaba armando antes de que se juntaran. Yo buscaba más "Jet Set", pero "Hombre al Agua" me quedaba mejor las palabras. Quedó muy linda, y en vivo suena bien. No he recibido ningún mensaje de Zeta, ni de Charly, ni de Gustavo todavía. No sé si se habrán percatado que hice esa versión. Yo creo que es súper digna.
Entre un disco y otro, asegura Bahiano, la bisagra fue MP3 (Música Para el Tercer Milenio), el programa que conduce en Canal 7, que ya lleva tres temporadas recorriendo el mundo, en busca de las raíces de la cultura latinoamericana. Entrevistas con Milton Nascimento, Pablo Milanés, Mario Benedetti, Jaime Roos y Mercedes Sosa fueron algunos de los highlights. "El programa fue mi colchón, en un momento en que todos me preguntaban cuándo volvía a Los Pericos. Todo ese pasaje lo sentía muy áspero y MP3 funcionó como un contenedor. Empecé a viajar mucho por el interior, le metía más energía a eso, porque quería que pasara el momento de transición", recuerda el cantante.
¿Cómo te sentís en tu rol de entrevistador? Me siento cómodo, porque no hay nada guionado, yo pregunto desde el desconocimiento. El programa tiene la particularidad de ser didáctico. Esto es una guitarra, esto es un violín. Todo dentro de un contexto, un paisaje y una forma de vida. MP3 tiene muchos fans, pero no son el típico fan de la música y las bandas.
¿Incorporaste algún género que antes no te gustara? La cumbia colombiana, ¡Es lo más! Acá se trasladó como cumbia santafesina, pero la colombiana tiene un sabor, un groove. Bien tocada, te parás y te ponés a bailar.
¿Cuál fue el país que más te impactó? Cuba. Todo nace del son, que es la base de la música latinoamericana. Estuve con Silvio Rodríguez. El tipo nos dio el okey para hacer la entrevista en el estudio que tiene en La Habana, ¡fue tremendo! Una insignia musical de la Cuba revolucionaria.
¿Cómo ves el reggae argentino, comparado con el de afuera? El reggae argentino es más lento. Tiene muchos fraseos de vientos y no tanto estribillo. No hay un formato canción. Pero hay una forma de cantar. Hoy se canta muy cafre, muy Guille (Bonetto).
Más pop... Sí, es el camino inevitable. No está mal. Lo importante es la canción, después puede ser rock, balada o chamamé; no importa. Yo no lo tengo miedo al pop.
Se editó en DVD una versión de 4 horas del filme de Michael Wadleigh: mucho más que una simple sucesión de músicos tocando para medio millón de espectadores.
Durante los últimos seis meses dos de las tres editoras de video hogareño más importantes de la Argentina cerraron definitivamente sus puertas. Signos de estos tiempos de piratería rampante, pero también de ciertas estrategias de distribución y explotación que no supieron adecuarse a nuevos hábitos sociales y económicos. En esta era de vacas flacas para la edición de DVDs en nuestro país, la aparición de Woodstock, 3 días de paz y música en su versión especial para coleccionistas es lo más parecido a un oasis para el mercado local. Se cumplen por estas fechas cuarenta años de aquel populoso encuentro en las afueras de Nueva York, excusa ideal para revisar toda una serie de paradigmas ya en desuso (o quizás no tanto): el hippismo, las contraculturas de los años 60, el antibelicismo beligerante, el uso de drogas recreativas como camino hacia el autodescubrimiento y otros etcéteras. Centenas de notas, reportes y ensayos se acercan a estas cuestiones, al tiempo que celebran el aniversario del recital que parece encarnar y simbolizar la esencia de toda una generación de norteamericanos. Pero. ¿qué pasa con Woodstock, la película? ¿Es algo más que una simple sucesión de músicos tocando para medio millón de espectadores? La respuesta es, sin dudas, afirmativa. Volver a ver el film de Michael Wadleigh (editado en su versión extendida de casi cuatro horas, que incluye una serie de segmentos musicales no presentados en el corte original de 180 minutos) permite disfrutar no sólo de uno de los momentos creativos más altos en la historia del rock sino también hurgar en el espíritu de época de aquel 1969 que algunos supieron conseguir.
Woodstock arranca con una secuencia en la cual el armado del escenario en medio de una granja va dejando lugar a la preocupación de los organizadores por la eventual -finalmente confirmada- presencia de un número de participantes muchísimo mayor al esperado. Con el correr de las horas el festival terminó siendo una fiesta gratuita y abierta a todo el mundo que pudiera acercarse al lugar, en la cual la falta de alimentos y servicios básicos de higiene fue suplida por la solidaridad de los propios asistentes y la población del lugar. Si la comida escaseaba la marihuana y el LSD lo reemplazaban como alimento espiritual (uno de los locutores anuncia a la audiencia que cierto ácido de color marrón es de mala calidad, desaconsejando su uso; por allí aparece un flaco que afirma que la mejor droga es fabricada por el cerebro a partir de la meditación, pero nadie alrededor parece hacerle caso). Mientras Richie Havens y John Sebastian, los primeros en abrir el juego musical, comienzan a desgranar melodías sobre las tablas, las cámaras del equipo de documentalistas permiten que algunos de los asistentes reflexionen y compartan sus impresiones y sentimientos personales sobre el evento en particular y el mundo en general. En esos momentos la película se transforma en un inesperado túnel del tiempo, en el cual expresiones anacrónicas como groovy o far-out reaparecen una y otra vez en boca de jóvenes dispuestos a romper con los usos y costumbres sociales, políticas y protocolares de la generación precedente. Los chispazos de intimidad comunitaria -¡imposible olvidar esos baños nudistas de chicos y chicas dispuestos al amor!- se entrelazan con los momentos musicales de manera rítmica, con diversos crescendos y descensos, alternando la pantalla angosta con el widescreen multicuadro que se transformó en sinónimo de la película. El montaje del film, realizado entre otros por un joven Martin Scorsese, sería de allí en más un modelo a seguir por los mejores documentales musicales del futuro, aquellos que logran transplantar a la pantalla la transmisión de energía producida entre audiencia y músicos.
En Woodstock están registrados para la posteridad algunos momentos clásicos: la extraordinaria rendición de Joe Cocker de "With a Little Help from My Friends", la primera presentación de The Who en los Estados Unidos, los gritos inmortales de Janis Joplin, el broche de oro con Jimi Hendrix arrancándole a la guitarra su famosa versión del himno norteamericano. Los discos tres y cuatro de esta edición especial están dedicados a una enorme cantidad de material extra, no sólo a varios segmentos que documentan la realización del largometraje -ganador del Oscar a Mejor Documental en el año 1970- sino, fundamentalmente, a presentar por primera vez al público momentos del mega recital que nunca fueron vistos con anterioridad, tanto de músicos que sí aparecen en el film como Santana, Sha Na Na y The Who como de tantos otros que quedaron fuera del montaje, como Credence Clearwater Revival. A poner los disquitos en el reproductor y subir el volumen al máximo.
El cantautor lanzará Christmas In The Heart, un disco de canciones navideñas cuyas regalías serán donadas a una ONG que se dedica a alimentar a niños carenciados.
Las regalías que generen las ventas de Christmas In The Heart en los Estados Unidos serán donadas, a perpetuidad, a la ONG Feeding America, que se dedica a alimentar a niños carenciados en ese país. Al respecto, Dylan declaró: "Es una tragedia que más de 35 millones de personas en esta nación -12 millones de ellos chicos- se vayan a menudo a dormir con hambre y se levanten al día siguiente sin saber como se alimentarán. Por eso, me sumo a la gente de Feeding America con la esperanza de que nuestros esfuerzos puedan traer seguridad alimentaria a las personas necesitadas".
Algunas de los títulos de las canciones incluidas en Christmas In The Heart son "Here Comes Santa Claus," "Winter Wonderland," "Little Drummer Boy" y "Must Be Santa".
Si la vida de Michael Jackson dio para verter ríos de tinta, su muerte necesita de mares y océanos para ser escrita. Infinidad de noticias se suceden, algunas de ellas increíbles, otras casi imposibles, y otras muchas contradictorias entre sí. El rey del pop no descansará en paz hasta que se sepa exactamente cual fue la causa de su muerte. Asistimos estos días a un serial de noticias relacionadas con Michael Jackson y con su triste fallecimiento. Y cada noticia parece más increíble que la anterior. Algunas de ellas ya han sido desmentidas y algunos medios de comunicación han sido acusados de emitir falsedades. Como el diario sensacionalista británico The Sun, que publicó que el cuerpo de Michael Jackson pesaba apenas 51 kilos, estaba calvo y mostraba cicatrices de al menos 13 operaciones de cirugía estética. También afirmaba este diario que el artista tenía varias costilla rotas y numerosos pinchazos alrededor del corazón, fruto todo ello de los intentos de reanimación a que fue sometido por los médicos de emergencia. También, que en el estómago de Michael Jackson había varias pastillas que podrían haber provocado su fallecimiento.
Pero nada de todo eso ha resultado ser cierto. Fuentes policiales que siguen la investigación han afirmado que toda esa información relativa a la autopsia era completamente falsa.
Y es que algunos medios no escatiman en esfuerzos (y en mentiras) para aumentar su audiencia con noticias morbosas sobre Michael Jackson. Han redescubierto al artista y se han dado cuenta del filón de fans con que todavía cuenta. El tráfico en internet se ha multiplicado gracias a las noticias provenientes de Nerverland y es un pastel al que ninguna página web quiere renunciar. Sus discos han empezado a venderse como rosquillas, estando de nuevo en las listas de los más vendidos.
Mientras tanto, se suceden las noticias sobre su funeral, qu se celebrarán el próximo martes en el Staples Center de Los Ángeles (en mismo lugar donde el artista realizaba los ensayos de su próxima gira), tras descartarse la posibilidad de celebrarlo en el rancho Neverland.
Tras confirmarse el lugar de celebración del acto, la promotora AEG Live anunció mediante una rueda de prensa que sortearía entradas gratuítas para asistir a la ceremonia entre todos aquellos ciudadanos residentes en EEUU que se registraran en la web www.staplescenter.com. Este anunció colapsó completamente la web, que recibió más de 500 millones de visitas en apenas unas horas.